29 diciembre 2011

"Fin de año" (Bei Dao).



Desde el inicio hasta el final del año
he caminado tantos años
dejando al tiempo curvarse como un arco
por todas partes zapatos de los jubilados
polvo particular
basura pública.

Ha sido un año sin mayores acontecimientos
mi martillo descansa, pero yo
le pido prestada a los días futuros su luz
atisbo apenas la medida de platino
aquí sobre mi yunque.

23 diciembre 2011

La fiesta del Sol Invicto.


Esta es la ya tradicional entrada de todos los 24 de diciembre.
Feliz festividad del Sol Invicto.



No se sabe con certeza cuándo se empezó a celebrar la fiesta de Navidad el 25 de diciembre, los datos arrojados por la arqueología sólo permiten conjeturas. Por lo pronto, se sabe que en los primeros años, probablemente a principios de siglo II, la fiesta de Navidad se celebraba junto con otras dos fiestas teofánicas, los reyes magos y el bautismo de Jesús, unos días después del solsticio de invierno, dentro de los primeros diez días de enero. Del año 336 tenemos el testimonio más antiguo -el calendario filocaliano- de que la celebración de la Navidad tenía lugar, en forma conjunta con las dos fiestas teofánicas señaladas, por esas fechas. Después, en fecha que desconocemos, la Iglesia Romana separó la Navidad de las otras dos fiestas; los armenios monofisitas aún celebran la Navidad el 6 de enero.

El traslado de la fiesta al 25 de diciembre parece haber tenido como objetivo contrarrestar el culto al Sol Invicto que empezó a tener mucha popularidad en Roma desde Caracalla, quien a principio del siglo III (211-217) había fomentado el culto al dios solar sirio Sol Invictus. Tras la muerte violenta de Heliogábalo ocurrida en 222, quedó proscrito el culto al sol entre los romanos; hasta que Aureliano (270-275) lo introdujo con éxito, nuevamente por razones políticas: para asegurar la unidad del Imperio. Al decir de Eliade, fueron cuidadosamente eliminados los elementos sirios y el servicio se confió a los senadores romanos. Se fijó el aniversario del Sol Invictus el 25 de diciembre, día natalicio de todas las divinidades solares orientales.

La fiesta cristiana de la Navidad parece haber sido trasladada hacia el año 330, en tiempos de Constantino (306-337), al 25 de diciembre. Con ello se quería significar a Cristo como el verdadero Sol Invictus. Es importante observar que, a partir del año 315, empiezan a aparecer en las monedas los primeros símbolos cristianos. Probablemente sea por estas fechas cuando tiene lugar el cambio de la fiesta de Navidad al 25 de diciembre. El mensaje recabado de la célebre visión de Constantino fue en el sentido de la prevalencia de Cristo sobre el Sol: Cristo es el verdadero sol invicto. Sólo faltaba trasladar la fecha del nacimiento de Jesús al 25 de diciembre, día en que se festejaba el nacimiento del Sol Invictus.

Esa tradición se encuentra ya firme en el evangelio apócrifo tardío conocido como Liber de Infantia Salvaturis -probablemente obra de un erudito y elegante compilador carolingio del siglo IX- donde se representa a la parturienta que atendió a María en el momento del nacimiento de Jesús diciendo que "el niño lanzaba resplandores, lo mismo que el sol".

16 diciembre 2011

Fragmento de "Verde agua" (Marisa Madieri).


No siento tristeza, sino gratitud. Si he vuelto a Ítaca, siento que tengo que dar las gracias a una multitud de personas, incluso aquellas que ya he olvidado, que al amarme o estar simplemente a mi lado, con su fraternal presencia no sólo me han ayudado a vivir sino que son, tal vez, mi misma vida.

09 diciembre 2011

Fragmento de "Hacia una sociedad de la incomunicación" (Eduardo Galeano).


El mundo nunca ha sido tan desigual económicamente ni tan igualizador en cambio en relación con las ideas y la moral. Hay una uniformidad obligatoria, hostil a la diversidad cultural del planeta. La nivelación cultural ni siquiera puede medirse. Los medios de comunicación de la era electrónica al servicio de la incomunicación humana están imponiendo la adoración unánime de los valores de la sociedad neoliberal. Jamás la tecnología de las comunicaciones estuvo perfeccionada; y sin embargo nuestro mundo se parece cada día más a un reino de mudos. La propiedad de los medios masivos se concentra más y más en pocas manos; los medios dominantes están controlados por un puñado de poderosos que tienen el poder para dirigirse al mayor número de ciudadanos a través del planeta. Nunca antes tantos hombres fueron mantenidos en la incomunicación por un grupo tan pequeño.
El número de aquellos que tienen derecho a escuchar y a mirar no cesa de aumentar, mientras que se reduce vertiginosamente la cantidad de los que poseen el privilegio de informar, de expresarse, de crear. La dictadura única, impone en todas partes un mismo modo de vida, y confiere el título de ciudadano ejemplar al consumidor dócil, a escala planetaria, con arreglo a un modelo propuesto para la televisión comercial norteamericana.
El ejemplo de la mayor televisión pública europea está muy lejos de haberse internacionalizado; en revancha, las cuatro esquinas del globo y la propia Europa, han resultado conquistadas por ese venenoso coctel de sangre, de Valium y de publicidad que caracteriza a la televisión privada de los Estados Unidos.
En ese mismo mundo sin alma que nos presentan los medios como el único posible, los mercados han sustituido a los pueblos; los consumidores a los ciudadanos, las empresas a las naciones y a las ciudades. Las competencias comerciales a las relaciones humanas. Nunca antes la economía mundial fue tan poco democrática, y jamás el mundo más escandalosamente injusto. Las desigualdades, según las cifras de las Naciones Unidas y el Banco Mundial, se han duplicado.
Ese mundo de finales de siglo, paradisíaco para algunos e infernal para la mayoría está marcado con hierro rojo por una paradoja. En primer lugar, la economía mundial necesita un mercado en perpetua expansión para que las tasas de beneficio no se desplomen. Al propio tiempo precisa, por idénticas razones, de brazos que trabajen a precios de miseria en los países del Sur y del Este.
Segunda paradoja, corolario de la primera: el Norte dicta, de manera cada vez más autoritaria, órdenes a esos países del Sur y del Este para que importen y consuman más, pero lo que en ellos se multiplica son las mafias, la corrupción y la inseguridad. Las neo-sociedades de consumo emiten mensajes de muerte. La varita mágica de los créditos, la deuda externa que se hincha hasta la explosión permite procurar nuevos productos inútiles a la mayoría de los consumidores. La televisión se encarga de transformar en necesidades reales las demandas artificiales que el Norte inventa sin cesar y que expande exitosamente en todo el mundo. Incluso, en las heladas aguas del mercado, los náufragos son más numerosos que los que disfrutan de la travesía.

02 diciembre 2011

"Sólo de piano", de "Poemas y antipoemas" (Nicanor Parra).

Nicanor Parra ha sido galardonado con el Premio Cervantes 2011.


Ya que la vida del hombre no es sino una acción a distancia,
Un poco de espuma que brilla en el interior de un vaso;
Ya que los árboles no son sino muebles que se agitan:
No son sino sillas y mesas en movimiento perpetuo;
Ya que nosotros mismos no somos más que seres
(Como el dios mismo no es otra cosa que dios)
Ya que no hablamos para ser escuchados
Sino para que los demás hablen
Y el eco es anterior a las voces que lo producen;
Ya que ni siquiera tenemos el consuelo de un caos
En el jardín que bosteza y que se llena de aire,
Un rompecabezas que es preciso resolver antes de morir
Para poder resucitar después tranquilamente
Cuando se ha usado en exceso de la mujer;
Ya que también existe un cielo en el infierno,
Dejad que yo también haga algunas cosas:
Yo quiero hacer un ruido con los pies
Y quiero que mi alma encuentre su cuerpo.

25 noviembre 2011

"Recuerda" (Christina Rossetti).


Recuérdame después de haberme ido
cuando, bajo la tierra silenciosa
no me alcance tu mano temblorosa
ni pueda desandar lo recorrido.
Recuérdame sin más cuando perdido
el sueño que soñaste, cual la rosa,
se deshoje, pues ya ninguna cosa,
promesa o ruego, llegará a mi oído.
Mas si me olvidas por un tiempo, amado,
al reparar en ello no te aflijas.
Si la muerte y los vermes han dejado
algún vestigio de mi pensamiento,
prefiero que me olvides si contento
estás a que me evoques y te aflijas.

18 noviembre 2011

Fragmento de "Matar a los viejos" (Carlos Droguett).


Había perdido la noción del tiempo, del círculo de los días, las semanas, los meses, los años, fuera de su ropa astrosa, viejísima, tan harapienta como él mismo, no tenía nada, ni reloj pulsera o de bolsillo, ni anillos ni medallas, hasta la de la virgen del carmen la perdió no sabe dónde ni cómo. ¿Cuánto tiempo hacía que fue cazado? ¿Cuántos inviernos, cuántos veranos? Eso, esa medida del tiempo, que le caía del cielo, que le era traída por la ropa de la gente que venía a divertirse lastimeramente, mirándolo, lutos delgados de verano, lutos abrigados de invierno, le indicaba que la vida y el tiempo, junto a él, fuera de él, fluían sin detenerse y sin tregua. Antes, cuando estaba vivo, visiblemente vivo, pasaba pendiente del calendario, cuando siempre tenía una silla y una mesa esperándolo, después un sillón y un escritorio, un cristal lleno de papeles, unos papeles llenos de nombres que ya se murieron. Se encuclilló y, temblorosamente, alargó la mano, retardando sus ansias de beber, su seguridad de beber, para que le duraran más el ansia y la bebida, acercó la nariz, que aleteó conmovida, en la oscuridad los ojos brillaban gozosos y viciosos, oliendo entusiasmados también y, sin sorpresa, le gustaba ese olor conocido y familiar y la boca se le hizo agua. El vaso le había sido ofrecido sin un recado, sin unas señas, sin nombre, sin dirección, sin oficio, sin sexo, sin nada. Sonrió y respiró holgadamente, tratando de crecer, de adivinar, ¿Niño, niña, obrero, obrera, joven, muy joven, de la cabeza, del pecho, de los pechos, del muslo, del pulmón, del corazón? se preguntaba fascinado, mientras pegaba los labios y bebía complacido y agradecido, pleno, lavado y consagrado. Junto a esa interrogación nostálgica, llena de vida y de seguridad, que le evaporaba la mirada, sólo se escuchaba el gorgoteo que formulaba su garganta y el escurrir de la lluvia por la cara manchada y las manos empapadas. Un relámpago iluminó el vaso, los labios y la barba, por los que todavía resbalaban y huían retardadas gotas de sangre.

11 noviembre 2011

Fragmento de "El artista" (Otto Rank).



El neurótico, tanto si puede producir como si no puede, padece fundamentalmente porque no puede o no quiere aceptarse a sí mismo, aceptar su propia individualidad, su propia personalidad. Por un lado se autocritica excesivamente, por otro se idealiza en exceso, lo que significa que exige demasiado de sí mismo, de su perfección y que el fracaso le impulsa a criticarse todavía más. Si tomamos este tipo frustrado, como para nuestros fines presentes y lo comparamos con el artista, vemos claramente que el artista es, en cierto sentido, la antítesis del tipo de neurótico autocrítico. No es que el artista no se autocritique, sino que parte de la aceptación de su propia personalidad y que por ello no sólo alcanza lo que el neurótico persigue en vano, sino que va incluso más allá. La condición previa indispensable para la personalidad creadora es, por tanto, no sólo la aceptación, sino incluso la glorificación de sí mismo.

04 noviembre 2011

"Orden del día" (Jean Pierre Rosnay).


Mantener el alma en estado de marcha,
mantener el contingente a distancia,
mantener el alma por sobre la refriega,
mantener a Dios como una idea cualquiera,
un apoyo, una eventualidad,
una comarca salvaje del universo poético,
mantener las promesas de la infancia,
mantener a raya la adversidad,
no dar cuartel al adversario,
mantener la palabra abierta,
hacer pagar caro a sus debilidades,
no dejarse arrastrar por la corriente,
mantener su rango en el rango de aquellos
que están decididos a mantener al hombre
en posición estimable,
no dejarse seducir por lo fácil
bajo el pretexto de que los peores
se elevan cómodamente al más alto nivel mientras
los mejores difícilmente mantienen el camino,
ser digno del privilegio de ser
bajo la forma más lograda: el hombre.
O mejor aún, la mujer.

28 octubre 2011

"Un amor más allá del amor..." (Roberto Juarroz).




Un amor más allá del amor,
por encima del rito del vínculo,
más allá del juego siniestro
de la soledad y de la compañía.
Un amor que no necesite regreso,
pero tampoco partida.
Un amor no sometido
a los fogonazos de ir y de volver,
de estar despiertos o dormidos,
de llamar o callar.
Un amor para estar juntos
o para no estarlo
pero también para todas las posiciones
intermedias.
Un amor como abrir los ojos.
Y quizá también como cerrarlos.

21 octubre 2011

"Una vez más tu piel" (Juan José Domenchina).


Una vez más tu piel, tu desprendida
piel de reptil, se pudre en el sendero,
junto al descamisado pordiosero
que nos viene a vender la nueva vida.

Con plantas sin raíces, mal prendida
a la derrota de su derrotero,
va el paso peregrino del romero
extático en su punto de partida.

El curso —intemporal, intempestivo—
de este tiempo que pierde su andadura
queda absorto en instantes sin motivo.

...Tu amanecer difuso nos augura
otro permanecer, otro cautivo
tiempo en espera, por la noche oscura.

15 octubre 2011

Fragmento de "El luto humano" (José Revueltas).


Se abandona la vida y un sentimiento indefinible de resignación ansiosa impulsa a mirar todo con ojos detenidos y fervientes, y cobran, las cosas, su humanidad y un calor de pasos, de huellas habitadas. No está solo el mundo, sino que lo ocupa el hombre. Tiene sentido su extensión y cuanto la cubren las estrellas, los animales, el árbol.

07 octubre 2011

Fragmento de "La góndola fúnebre" (Tomas Tranströmer).

Tomas Tranströmer ha sido galardonado con el Premio Nobel de literatura 2.012.


Y detrás de mí
-más allá de las aguas
relucientes como plomo-
la otra costa
y ellos, los que reinaban.
Seres con futuro
en lugar de rostros.
Soy llevado en mi sombra
como un violín
en su negra caja.
Lo único que quiero decir
reluce fuera de alcance
como la plata
en casa del prestamista.

01 octubre 2011

Fragmento de "El buen dolor" (Guillermo Saccomanno).


Aún cuando tu familia no estaba todavía en la pobreza, sino que pertenecía a ese sector que se denomina hipócritamente gente humilde, un peldaño por debajo de la clase media, aun cuando la enfermedad no se había instalado en la casa, flanqueándolos, empezabas a darte cuenta de que determinados sentimientos que generan la pobreza y la enfermedad iban a perseguirte siempre, por más fugas que tramaras. Si los experimentaste una vez, esa vez es para siempre. Vayas donde fueres, estarán siempre con vos. Podés huir de la pobreza y la enfermedad, pero no de sus efectos. Terror, repulsión, vértigo se funden, a veces, en una alteración de las percepciones de tiempo y espacio, los reflejos asustados y temblorosos como después de una resaca fuerte. Podés emborracharte con el dolor. La alegría, cuando sucede, tiene entonces el gusto de un café con leche con medialunas después de haber dado sangre.

22 septiembre 2011

"Agua sólo es el mar; agua es el río" (José Bergamín).


Agua sólo es el mar; agua es el río,
Agua el torrente, y agua el arroyuelo.
Pero la voz que en ellos habla y canta
No es del agua, es del viento.
Agua es la blanda nieve silenciosa
Y el mundo bloque de cristal de hielo.
Pero no es agua, es luz la voz que calla
Maravillosamente en su silencio.
Agua es la nube oscura y silenciosa,
Errante prisionera de los cielos.
Pero su sombra, andando por la tierra
Y el mar; no es agua, es sueño.

16 septiembre 2011

Fragmento de "Los placeres y los días" (Marcel Proust).




Como la naturaleza, la inteligencia tiene sus espectáculos. Nunca las auroras, nunca los claros de luna que me han hecho delirar tan a menudo hasta las lágrimas, han sobrepasado para mí en apasionada ternura ese amplio incendio melancólico que durante los paseos del final del día, matiza tantas aguas en nuestra alma, que el sol cuando se pone, hace brillar en el mar. Entonces precipitamos nuestros pasos en la noche. Más que un jinete al que aturde y embriaga la velocidad creciente de un animal adorado, nos entregamos temblando de confianza y alegría a los pensamientos tumultuosos a los que, cuanto más los poseemos y los dirigimos, sentimos pertenecer cada vez más irresistiblemente. Es con emoción afectuosa que recordaremos el campo oscuro y saludaremos las encinas llenas de noche, como el campo solemne, como los testigos épicos del impulso que nos arrastra y que nos embriaga. Elevando los ojos al cielo, no podemos reconocer sin exaltación, en el intervalo de las nubes aún conmovidas por la despedida del sol, el reflejo misterioso de nuestros pensamientos: nos hundimos cada vez más rápido en el campo, y el perro que nos sigue, el caballo que nos lleva o el amigo que se ha callado, más aún, cuando a veces no hay ningún ser viviente a nuestro lado, la flor de nuestra solapa o el bastón que revolotea alegremente en nuestras manos febriles, reciben en miradas y en lágrimas el tributo melancólico de nuestro delirio.


08 septiembre 2011

"Tus ojos" (Amalia Bautista).



Cuando se han agotado los caminos
que la razón podría aconsejarnos
se abren tus ojos, y con ellos todo
vuelve a inundarse de la luz oscura
que da sentido al mundo y a mi vida.

01 septiembre 2011

"Estamos de vuelta"



Dicen los japoneses que los jardines no son para pasearlos, sino para contemplarlos desde el interior de uno mismo, para que la calma penetre en lo más profundo; que son estampas del paraíso para delimitar el paisaje en el tiempo y distinguir las cuatro estaciones.

Estamos de vuelta.

31 julio 2011

"Estío"




Por motivos diferentes (que no vienen al caso, pero que son de fácil deducción para el hábil paseante dado el título de esta entrada) el Jardín permanecerá inerte hasta septiembre, pero podéis seguir disfrutando de él con sus hojas caídas y sus estaciones pasadas...

(Bla bla bla la misma milonga que el 31 de julio de 2.006, de 2.007, de 2.008, de 2.009 y de 2.010. Es lo que hay).


22 julio 2011

"Mar eterno" (José Emilio Pacheco).


Digamos que no tiene comienzo el mar
Empieza donde lo hallas por vez primera
y te sale al encuentro por todas partes.

15 julio 2011

Fragmento de "Las cuatro plumas" (A. E. W. Mason).


Feversham recogió el anillo y lo sostuvo en la palma de su mano, manteniéndose estoicamente. Nunca le había importado tanto ella, nunca había reconocido sus valores tan minuciosamente como en este momento que la perdía. Sólo ella irradiaba luz en esa silenciosa habitación, maravillosa, más maravillosa, desde las brillantes flores de su cabello hasta las blancas zapatillas de sus pies. No era creíble que alguna vez la hubiera conquistado. Sin embargo, lo había hecho y por su deslealtad la había perdido. Entonces su voz rompió sus reflexiones.
-Esas, también, son tuyas. ¿Las puedes tomar, por favor?
-Ella apuntaba con su abanico hacia las plumas colocadas sobre la mesa. Feversham obedientemente las alcanzó con la mano, y las apartó con sorpresa.
-Hay cuatro plumas-, dijo él.
Ethne no contestó, y mirando su abanico Feversham lo comprendió todo. Era un abanico de marfil y plumas blancas. Ella había roto una de las plumas y la había añadido por su cuenta a las tres. Lo que había hecho era cruel, sin duda. Pero ella deseaba ponerle fin a todo -un completo e inevitable final-; aunque su voz era firme y su rostro, a pesar de su complexión, imperturbable, se sentía realmente atormentada por la humillación y el dolor. Deseaba no volver a ver a Harry Feversham después de esa noche. Por eso había añadido la cuarta pluma a las tres. Él las mantuvo entre sus dedos como si las fuera a quebrar por la mitad. Pero se detuvo en la acción. Miró de repente hacia ella y mantuvo sus ojos sobre su rostro por un instante. Entonces con extrema delicadeza colocó las plumas en el bolsillo de su pecho. Ethne en ese instante no tomó en cuenta porqué lo hacía. Sólo pensó que ese era el irrevocable final.

08 julio 2011

Fragmento de "Harry Potter y el Cáliz de Fuego" (J.K. Rowling).


Lentamente, con el rostro crispado como si prefiriera hacer cualquier cosa antes que aproximarse a su señor y a la alfombra en que descansaba la serpiente, el hombrecito dio unos pasos hacia adelante y comenzó a girar la butaca. La serpiente levantó su fea cabeza triangular y profirió un silbido cuando las patas del asiento se engancharon en la alfombra. Y entonces Frank tuvo la parte delantera de la butaca ante sí y vio lo que había sentado en ella. El bastón se le resbaló al suelo con estrépito. Abrió la boca y profirió un grito. Gritó tan alto que no oyó lo que decía la cosa que había en el sillón mientras levantaba una varita. Vio un resplandor de luz verde y oyó un chasquido antes de desplomarse. Cuando llegó al suelo, Frank Bryce ya había muerto.

30 junio 2011

Fragmento de "Agostino" (Alberto Moravia).


Bajo las dos turgencias desiguales y desequilibradas de las nalgas, una más alta y como contraída y la otra más baja, las elegantes piernas se adelgazaban en una actitud perezosa, desde los muslos largos y fuertes hasta las pantorrillas y la exigüedad del tobillo. No se daba cuenta, pero lo que le atraía hacia los baños Vespucci, además de la compañía tan nueva de los muchachos, era precisamente aquel escarnio brutal de su madre y de sus supuestos amores.

23 junio 2011

Fragmento de "Viaje a la oscuridad" ( Jean Rhys).



Todavía estaba intentando atravesar la cubierta y llegar a la orilla. Daba zancadas enormes, trepando, casi volando entre figuras confusas. Estaba exánime y muy cansada, pero tenía que seguir adelante. Y el sueño siguió hasta alcanzar un clímax de insensatez, fatiga y agotamiento, la cubierta cabeceaba todavía arriba y abajo. Fue curioso cómo, a partir de entonces, seguí soñando con el mar.

16 junio 2011

"Una vez más tu piel" (Juan José Domenchina).


Una vez más tu piel, tu desprendida
piel de reptil, se pudre en el sendero,
junto al descamisado pordiosero
que nos viene a vender la nueva vida.

Con plantas sin raíces, mal prendida
a la derrota de su derrotero,
va el paso peregrino del romero
extático en su punto de partida.

El curso —intemporal, intempestivo—
de este tiempo que pierde su andadura
queda absorto en instantes sin motivo.

Tu amanecer difuso nos augura
otro permanecer, otro cautivo
tiempo en espera, por la noche oscura.

09 junio 2011

Fragmento de "Madame Edwarda" (Georges Bataille).


La segundona tomó mi dinero, me levanté y seguí a Madame Edwarda cuya desnudez tranquila atravesó la sala. Pero el simple pasaje de en medio de las mesas abarrotadas de muchachas y clientes, ese rito grosero de la “dama que sube”, seguida por el hombre que le hará el amor, no fue en ese momento para mi más que una alucinante solemnidad: los talones de Madame Edwarda sobre el suelo embaldosado, el contoneo de ese largo cuerpo obsceno, el acre olor de mujer que goza, humeando para mí, de ese cuerpo blanco... madame Edwarda iba delante de mí... en nubes. La indiferencia tumultuosa de la sala a su felicidad, a la gravedad mesurada de sus pasos, era consagración real y fiesta florida: la muerte misma era de la fiesta, en eso de que la desnudez del burdel llama al cuchillo del carnicero.

02 junio 2011

Fragmento de "El oscuro" (Daniel Moyano).


Uno es finalmente un contorno que contiene una sola vida y una sola muerte. Es una especie de cárcel donde está condenado a vivir y a morir. Pero hay algo que lo salva a uno cuando uno presiente la existencia total de otro ser (su contorno y lo que contiene), y siente de pronto que ese otro ser responde, y entonces los contornos, tocados por el amor, se unen y sienten que ya no son un solo contorno, una sola cárcel, sino que participan de la maravillosa multiplicidad.

27 mayo 2011

"Septiembre" (Eugenio Montejo).


Mira setiembre nada se ha perdido
con fiarnos de las hojas.
La juventud vino y se fue, los árboles no se movieron
El hermano al morir te quemó en llanto
pero el sol continúa.
La casa fue derrumbada, no su recuerdo.
Mira setiembre con su pala al hombro
cómo arrastra hojas secas.

La vida vale más que la vida, sólo eso cuenta.
Nadie nos preguntó para nacer,
¿qué sabían nuestros padres? ¿Los suyos qué supieron?
Ningún dolor les ahorró sombra y sin embargo
se mezclaron al tiempo terrestre.
Los árboles saben menos que nosotros
y aún no se vuelven.
La tierra va más sola ahora sin dioses
pero nunca blasfema.
Mira setiembre cómo te abre el bosque
y sobrepasa tu deseo.
Abre tus manos, llénalas con estas lentas hojas,
no dejes que una sola se te pierda.

20 mayo 2011

"Guitarra", de "Memoria de los Llanos" (David Gatica).


Tarde afinada en manos de algarrobo
con una letra azul en los estambres
Hay todavía pájaros redondos
en tu boca juglar resucitada.
Cómo levante el agua de los labios
la raíz escondida de tu música.
Qué novia ausente me tocó las manos
para crear la luna en una zamba?
Tal vez te abarque el brazo de la espera
donde encender la fe de los suspiros
y habrá una luz de cuerdas
en el alba pluvial de los oídos.
Mi voz es polen en tu son pulido
donde se cuaja el ritmo de la tierra,
la sangre, la madera y el amor.

06 mayo 2011

"Pide tres deseos" (Amalia Bautista).

Ver el alba contigo,
ver contigo la noche
y ver de nuevo el alba
.
en la luz de tus ojos.

29 abril 2011

Fragmento de "Silencio" (Nathalie Sarraute).


Qué torpes son. No comprenden nada. No es necesario haber leído mucho para ser muy sensible, para saber de qué se trata. Es un don, un talento. Se lo tiene o no se lo tiene... Ellos podrían leer bibliotecas enteras... Pero usted, siempre lo he notado... para usted las palabras... Usted nunca ha dicho una tontería. Nunca nada vago, pretencioso. Por cierto, de vez en cuando, tiene que usar palabras. No hay más remedio. Para vivir. Un mínimo. Una palabra, usted lo sabe mejor que ellos, es importante.

19 abril 2011

15 abril 2011

"Bebe solo..." de "Poemas en francés" (Samuel Beckett, versión de Jenaro Talens).


Bebe solo
come quema fornica revienta solo como antes
los ausentes ya muertos los presentes apestan
saca tus ojos vuélvelos sobre las cañas
discuten quizás ellos y los ays
no importa existe el viento
y el estado de vela.

08 abril 2011

"Horarios nocturnos" (Joan Margarit).


Acostado a tu lado, oigo los trenes.
Cruzan mi frente sus fugaces luces
rasgando el horror tibio de esta noche.
La pausa de silencio me deja una luz roja,
una nota sobre este pentagrama
de cables y de vías oscuras y brillantes.
Acostado a tu lado,
oigo cómo se alejan con el ruido más triste.
Quizá me he equivocado no subiendo a uno de ellos.
Quizá el último acierto
sea -abrazado a ti-
dejar pasar los trenes en la noche.

01 abril 2011

"Los pechos de Magaly" (Silvia Tomasa Rivera).


Los pechos de Magaly son dos enormes girasoles que penden de su cuerpo. Atropellan desconocidos y se desbordan sin recelo. La cintura no es estrecha, pero la curva de sus caderas es como para entrar en la vida y no salir sobria. Su monte de venus... un inmenso clavel negro. Yo quisiera leer los pechos de Magaly y encontrar a Dios entre sus piernas.

25 marzo 2011

"Calendario perpetuo" (Miguel D'Ors).



El lunes es el nombre de la lluvia
cuando la vida viene tan malintencionada
que parece la vida.

El martes es que lejos pasan trenes
en los que nunca vamos.

El miércoles es jueves, viernes, nada.

El sábado promete, el domingo no cumple
y aquí llega otra vez -o ni siquiera otra:
la misma vez- la lluvia de los lunes.

18 marzo 2011

Fragmento de "Crónica del pájaro que da cuerda al mundo" (Haruki Murakami).


¿Por qué me gustan las medusas? No lo sé. Las encuentro bonitas. Antes, mientras las miraba, he pensado una cosa. Escucha, lo que nosotros vemos es sólo una pequeña parte del mundo. Damos por hecho que esto es el mundo, pero no es del todo cierto. El verdadero mundo está en un lugar más oscuro, más profundo, y en su mayor parte lo ocupan criaturas como las medusas. Eso nosotros lo olvidamos. ¿No te parece? Dos terceras partes del planeta son océanos y lo que nosotros podemos ver con nuestros ojos no pasa de ser la superficie del mar, la piel. De lo que verdaderamente hay debajo no sabemos nada.

11 marzo 2011

"Las hermanas del tesoro sexual" (Sharon Olds).


En cuanto mi hermana y yo salimos de la casa materna, lo único que quisimos fue follar, borrar cualquier huella de su cuerpo de gorrioncillo y de sus delgadas piernas de saltamontes.

¡Los cuerpos de los hombres eran como el de nuestro padre! Macizos los corvejones, los ijares y los muslos, elegantes las rodillas, las pantorrillas ahusadas, podíamos tenerlo a él en ese momento, las nalgas abultadas y prohibidas, las corvas, la polla en nuestra boca, ah la polla en nuestra boca.

Como exploradoras que descubren una ciudad perdida, nos volvimos locas de alegría, desvestíamos a los hombres despacio y con cuidado, como si dejáramos al descubierto enterrados artefactos que probarían nuestra teoría de la cultura perdida: pues si Madre decía que una cosa no estaba ahí, es que ahí estaba.


04 marzo 2011

"Cuando llueve en domingo" (Vladimir Holan).


Cuando llueve en domingo y tú estás solo, completamente solo, abierto a todo, pero no llega ni el ladrón y no llama a la puerta ni el borracho ni el enemigo; cuando llueve en domingo mientras tú estás abandonado y no comprendes cómo vivir sin cuerpo y cómo no vivir puesto que tienes cuerpo; cuando llueve en domingo y, solo, no eres más que tú, ¡no esperes ni hablar contigo mismo!
Entonces el ángel es el único que sabe lo que hay encima de él, entonces el diablo es el único que sabe lo que hay debajo de él.

El libro sostenido, el poema al caer...

25 febrero 2011

"El mar" (José Gorostiza).


¡El mar, el mar!
Dentro de mí lo siento.
Ya sólo de pensar
en él, tan mío,
tiene un sabor de sal
mi pensamiento.

17 febrero 2011

Fragmento de "Jornadas de cielos invisibles" (Patricio Cuadra).


Esta mañana recomendamos el libro "Jornadas de cielos invisibles", el cual puede adquirirse a través de internet en el enlace que adjuntamos AQUÍ.




Esa mañana no salió de la cama. Esa mañana la radio sonó a las siete, él abrió los ojos, no vio por qué tenía que levantarse, se dio la vuelta e ignoró el son las siete de la mañana, las seis en la comunidad isleña. Lo que él no sabía es que el otro, al escuchar el arranque de la radio a las siete de la mañana se pasó la mano por la cara, se rascó la cabeza de manera distraída y se puso en pie, entró en el cuarto de baño, orinó, se lavó las manos y metió el café con leche en el microondas mientras las noticias de la mañana hacían eco desde el dormitorio.

Él seguía en la cama y no escuchó el ruido de la cisterna, ni el ping del microondas, ni el agua de la ducha, ni el abrir y cerrar de puertas, ni el tintineo de las llaves del otro al salir de casa.
El otro salió del portal y se dirigió a la boca del metro, un trasbordo, un largo pasillo, la salida que siempre estaba allí. Hacía frío, había niebla, la oficina, murmura un buenos días al que sólo responde el sonido de los teléfonos.

14 febrero 2011

Día de San Valentín.


El Día de San Valentín es una celebración tradicional de países anglosajones que se ha ido implantando en otros países a lo largo del siglo XX principalmente en la que los enamorados, expresan su amor y cariño mutuamente. Se celebra el 14 de febrero, onomástico de San Valentín.

La primera asociación entre el amor romántico y el Día de San Valentín se encuentra en el “Parlement of Foules” (1.382) del poeta inglés Geoffrey Chaucer (1.343-1.400):

"Porque esto fue el día de san Valentín,

cuando cada ave vino aquí a elegir su pareja".

Chaucer escribió este poema en honor al primer aniversario del compromiso entre el rey Ricardo II de Inglaterra con Ana de Bohemia Se firmó un tratado acerca de este matrimonio el 2 de mayo de 1.381. Se casaron ocho meses después, cuando el rey tenía 13 o 14 años y ella 14.