09 junio 2011

Fragmento de "Madame Edwarda" (Georges Bataille).


La segundona tomó mi dinero, me levanté y seguí a Madame Edwarda cuya desnudez tranquila atravesó la sala. Pero el simple pasaje de en medio de las mesas abarrotadas de muchachas y clientes, ese rito grosero de la “dama que sube”, seguida por el hombre que le hará el amor, no fue en ese momento para mi más que una alucinante solemnidad: los talones de Madame Edwarda sobre el suelo embaldosado, el contoneo de ese largo cuerpo obsceno, el acre olor de mujer que goza, humeando para mí, de ese cuerpo blanco... madame Edwarda iba delante de mí... en nubes. La indiferencia tumultuosa de la sala a su felicidad, a la gravedad mesurada de sus pasos, era consagración real y fiesta florida: la muerte misma era de la fiesta, en eso de que la desnudez del burdel llama al cuchillo del carnicero.

3 se abrieron.

Curiyú dijo...

Qué asombroso. Hace poco me regalaron El erotismo. No lo tenía a Bataille en este rol. Precioso.

emmagunst dijo...

Qué bueno volver a pasar por acá! Directamente yo no había leído nada de Bataille, pero NADA.

Y claro, me gustó.

Un abrazo

Bel dijo...

Incluyo a Bataille en mi lista de cabecera. Hermoso, muy hermoso. Divina y sugerente imagen. Una delicia. Gracias por compartirla.