08 abril 2011

"Horarios nocturnos" (Joan Margarit).


Acostado a tu lado, oigo los trenes.
Cruzan mi frente sus fugaces luces
rasgando el horror tibio de esta noche.
La pausa de silencio me deja una luz roja,
una nota sobre este pentagrama
de cables y de vías oscuras y brillantes.
Acostado a tu lado,
oigo cómo se alejan con el ruido más triste.
Quizá me he equivocado no subiendo a uno de ellos.
Quizá el último acierto
sea -abrazado a ti-
dejar pasar los trenes en la noche.

2 se abrieron.

Curiyú dijo...

Ir en tren es un placer. Dejar pasar los trenes por un cuerpo cálido, también. El poema es inmenso.

ángel dijo...

Hace algunos meses puse este poema en mi espacio. me alegra leerlo en tu jadrín.

Saludos...