31 mayo 2012

"Fear" (Raymond Carver).


Fear of seeing a police car pull into the drive. 
Fear of falling asleep at night. 
Fear of not falling asleep. 
Fear of the past rising up. 
Fear of the present taking flight. 
Fear of the telephone that rings in the dead of night. 
Fear of electrical storms. 
Fear of the cleaning woman who has a spot on her cheek! 
Fear of dogs I’ve been told won’t bite. 
Fear of anxiety! 
Fear of having to identify the body of a dead friend. 
Fear of running out of money. 
Fear of having too much, though people will not believe this. 
Fear of psychological profiles. 
Fear of being late and fear of arriving before anyone else. 
Fear of my children’s handwriting on envelopes. 
Fear they’ll die before I do, and I’ll feel guilty. 
Fear of having to live with my mother in her old age, and mine. 
Fear of confusion. 
Fear this day will end on an unhappy note. 
Fear of waking up to find you gone. 
Fear of not loving and fear of not loving enough. 
Fear that what I love will prove lethal to those I love. 
Fear of death. 
Fear of living too long. 
Fear of death. 

I’ve said that. 

24 mayo 2012

Fragmento de "Danza de dragones" (George R. R. Martin).



Asha también había tenido otros amantes; algunos compartieron su lecho durante medio año; otros,durante media noche. Qarl la había complacido más que todos ellos juntos. Él podría afeitarse cada quince días, pero una barba peluda no hace un hombre. A ella le gustaba la sensación de su piel lisa y suave en sus dedos. A ella le gustaba la forma de su pelo largo y caído sobre los hombros. A ella le gustaba cómo la besaba. A ella le gustaba cómo sonreía cuando le cosquilleaba los pezones con los pulgares. El bello de su entrepierna era una espesura arenosa más oscura que el pelo de su cabeza, pero era magnífico si lo comparabas con el oscuro matojo que tenía ella entorno a su sexo. Eso le gustaba también. Él tenía un cuerpo de nadador, largo y delgado, sin una sola cicatriz.
«Una sonrisa tímida, brazos fuertes, dedos hábiles y dos certeras espadas. ¿Qué más podría querer una mujer?» Ella se habría casado con Qarl, y tan feliz, pero era la hija de Lord Balon y él era un hombre común, el nieto de un esclavo. «Demasiado humilde para casarme con él, pero a la altura para poder chuparle la polla». Borracha, sonriente, se deslizó por debajo de las pieles y se la llevó a la boca. Qarl se agitaba en sueños, pero, al cabo de un rato, comenzó a ponerse erecto. En ese tiempo en que ella se la puso dura de nuevo, él se despertó y ella se humedeció. Se echó las pieles sobre sus hombros y lo montó, introduciéndole tan dentro de ella que no era capaz de distinguir quién tenía la llave y quién la cerradura. Esta vez los dos alcanzaron juntos el orgasmo.

16 mayo 2012

Fragmento de "Terra Nostra" (Carlos Fuentes).

Carlos Fuentes falleció en la ciudad de México el 15 de Mayo del 2012. 


Increíble el primer animal que soñó con otro animal. Monstruoso el primer vertebrado que logró incorporarse sobre dos pies y así esparció el terror entre las bestias normales que aún se arrastraban, con alegre y natural cercanía, por el fango creador. Asombrosos el primer telefonazo, el primer hervor, la primera canción y el primer taparrabos. Hacia las cuatro de la mañana de un catorce de julio, Polo Febo, dormido en su alta bohardilla de puerta y ventanas abiertas, soñó lo anterior y se disponía a contestarse a sí mismo.

10 mayo 2012

Fragmento de "La muerte por el tacto" (Jaime Sáenz).


Olvidó los océanos y las voces replegado con los demás en el apagado símbolo de los puentes - hizo perdurar el crepúsculo al igual de la condición de los afectos al árbol los ensangrentados los de largas cabelleras los forjadores del viento los que con la impasibilidad de las cosas han depositado un pétalo una arena un aire en el arco olvidado de aquella cumbre los que iniciados en los triunfos de la naturaleza en las revelaciones de las edades y de las lluvias anuncian las transformaciones del sonido, figura tuya no sé aún quién eres los que sean lo mismo que los rios parte vital de las montañas los que sean los que realmente vivan y mueran sin hacer gesto de desagrado los que se queden imberbes y también los barbudos y los barrigones dignos y naturales cuando el sonido y el viento son una misma cosa cuando no existe necesidad de que no hayan moscas cuando no se tiene que pagar para que besen a los delegados y el beso no sea más que beso y no señal torcida hypócrita y atentatoria cuando el matar no es condenable sino sólo matar y el término con que se designa la acción desaparece cuando te topes en las esquinas con alguien idéntico a ti y puedas decirle "hola", "ojalá", "tal vez", recuerda o "quien sabe" indistintamente como si te refirieras a él o a ello o a ellos o a ti desde la luz hacia la luz es necesario que escriba una carta para poder ver mejor la luz de las cosas luego de leerla alumbrado por el antiguo vuelo de mis amigos muertos es necesario que recuerden todos su amor a la música, si sosiego y su desdicha y su propensión a la risa así como las arquitecturas que urdían cuando podían hacer lo contrario y su lamento, el lamento que ya fue analizado sin usar la substancia humana, sin planes, sin palabra ni consulta, pero con ademanes repetidos bajo la mirada que caía desde un pedestal diseñado en otro tiempo para ensalzar a los mendigos, a los valientes y a los inventores del azúcar y del resorte y sus proyectos, los rigurosos alegatos en favor del desquiciamiento, de un anti-orden, para el retorno profundo al verdadero ordenamiento sus conmovedores argumentos para comprender finalmente el simple significado de la estrella sus penas tan dignas de respeto sus venias (te explican el punto de partida de la vida) encerraban una melodíia ingenua y lejana y te inducían a ser más bueno y desentrañar con mayor autoridad los signos misteriosos de las nubes y de las calles hacían que te vieras tal como eres (tu contenido, las propias venias que jamás harás) y les intitulabas medida de todo, y solucion secreta de todo, y surgía de tu sombra una venia destinada a ellos y les intitulabas "caro destino, gayo amigo".

03 mayo 2012

Fragmento de "Agencia General del Suicidio" (Jacques Rigaut).


No hay motivos para vivir, pero tampoco hay motivos para morir, la única manera con que se nos permite demostrar nuestro desdén por la vida, es aceptarla, la vida no merece que nos tomemos el trabajo de abandonarla, el suicidio es muy cómodo, no paro de pensarlo, es demasiado cómodo, yo no me he suicidado, subsiste un pesar, no quisiera partir antes de haberme comprometido, quisiera, al partir, llevarme Notre-Dame, el amor o la República.