19 marzo 2008

Fragmento de "La llama doble" (Octavio Paz).


El encuentro erótico comienza con la visión del cuerpo deseado. Vestido o desnudo, el cuerpo es una presencia: una forma que, por un instante, es todas las formas del mundo. Apenas abrazamos esa forma, dejamos de percibirla como presencia y la asimos como una materia concreta, palpable, que cabe en nuestros brazos y que, no obstante, es ilimitada. Al abrazar a la presencia, dejamos de verla y ella misma deja de ser presencia. Dispersión del cuerpo deseado: vemos sólo unos ojos que nos miran, una garganta iluminada por la luz de una lámpara y pronto vuelta a la noche, el brillo de un muslo, la sombra que desciende del ombligo al sexo. Cada uno de estos fragmentos ve por sí solo pero alude a la totalidad del cuerpo. Ese cuerpo que, de pronto, se ha vuelto infinito.

7 se abrieron.

Virginia dijo...

Preciosa fotografía...

Anónimo dijo...

Un cuento que nunca ha de acabar, escrito en cada trozo de cuerpo; un cuento que cada día es un cuento nuevo...(como en aquel cuento)
Saludos jardinero.
Que la primavera abra todas tus flores...

Madame X dijo...

Tu jardín está más florido que nunca.

Me encantan tus elecciones.

Un beso.

X

Anónimo dijo...

EUCARISTÍA

Una muchacha que se desnuda
sin testigos
para que solo la miren
el espejo o el sol
en realidad no está desnuda

solo lo estará cuando otros ojos simplemente la miren
la miren y consagren
su desnudez

MARIO BENEDETTI - INVENTARIO II Pg. 113 EDITORIAL SUDAMERICANA

Anónimo dijo...

bonita fotografia

carmencita dijo...

linda foto muy buena y lo bueno q es un cuerpo natural y no con operaciones... muy buena

carmencita dijo...

photo very good