01 septiembre 2009

Estamos de vuelta.


He vuelto a ver y tocar el mar (I Aear cân ven na mar). El con quien lo toqué es cosa mía (y de quién corresponda) pero piensa que siempre pudiste haber sido tú...


Dicen los japoneses que los jardines no son para pasearlos, sino para contemplarlos desde el interior de uno mismo, para que la calma penetre en lo más profundo; que son estampas del paraíso para delimitar el paisaje en el tiempo y distinguir las cuatro estaciones.

Estamos de vuelta.

Alguien se ha abierto.

Devant de Melk dijo...

genial blog.... clap clap clap