17 febrero 2009

Fragmento de "La ciudad de las damas" (Christine de Pisan).


A título informativo, esto que vais a leer que os resultará tan moderno y adecuado, fue escrito en 1.405.




Si fuera costumbre mandar a las niñas a la escuelas e hiciéranles luego aprender las ciencias, cual se hace con los niños, ellas aprenderían a la perfección y entenderían las sutilezas de todas las artes y ciencias por igual que ellos... pues... aunque en tanto que mujeres tienen un cuerpo más delicado que los hombres, más débil y menos hábil para hacer algunas cosas, tanto más agudo y libre tienen el entendimiento cuando lo aplican. Ha llegado el momento de que las severas leyes de los hombres dejen de impedirles a las mujeres el estudio de las ciencias y otras disciplinas. Me parece que aquellas de nosotras que puedan valerse de esta libertad, codiciada durante tanto tiempo, deben estudiar para demostrarles a los hombres lo equivocados que estaban al privarnos de este honor y beneficio. Y si alguna mujer aprende tanto como para escribir sus pensamientos, que lo haga y que no desprecie el honor sino más bien que lo exhiba, en vez de exhibir ropas finas, collares o anillos. Estas joyas son nuestras porque las usamos, pero el honor de la educación es completamente nuestro.

5 se abrieron.

Anónimo dijo...

Precioso blogs pero no se puede leer nada, sigue asi.

Reina dijo...

Y aún ocurre; sin embargo, como tuve el derecho y el honor de estudiar, lo aproveché y ahora aprovecho también el placer de escribir mis pensamientos y mis sentimientos-con mejor o peor talento y destreza en el juego de las letras- y los exhibo. Sin embargo, no es incompatible con llevar ropas finas, collares y anillos.

Precioso; besos

Maria Varu dijo...

Gracias Zârck por tu apunte informativo, porque yo lo hubiera situado como mínimo a mediados del siglo pasado.
Aunque si es cierto que el papel social y de adquisición ha avanzado mucho, quizás las oportunidades de ejercer no estén del todo conseguidas.
Pero ya se sabe que el ser humano o no llegamos o nos pasamos, y ese criterio es, evidentemente, para ambos sexos.

No sé donde colocaría hoy esta flor, si en las soleadas o en las de sombra.

Un abrazo.

María

Abriéndome dijo...

No había leído el título y pensaba: "Esto es de Christine de Pisan"...

Se lo di a mis alumnos de 3 de ESO cuando hice prácticas del CAP. Y les conté que las cosas no habían cambiado tanto como ellos creían.

Luego les hablé de Florencia Pinar. Por supuesto, no la conocían. Ay...

José Castillo dijo...

hola!!
me encanta tu blog!! pero, no por eso voy a chuparte las medias, es más, se viene tirón de orejas: es Silvina Ocampo, pusiste Silvana, fijate ;)

estoy organizando una revista online de poesía, te interesaria participar en el segmento de "los que nos dejaron"?? como el nombre lo dice, son aquellos poetas que no estan, hoy, con nosotros...

bueno... en caso que así sea, respondeme a: engendro_gelido@hotmail.com

abrazos y mucha suerte!!