11 mayo 2007

Fragmento de "Malena es un nombre de tango" (Almudena Grandes).


Mirándome directamente a los ojos, sin mostrar nerviosismo, ni ninguna otra emoción en especial, me enlazó primero por la cintura con el brazo derecho, un gesto lento, tranquilo, y sujetó después mi cabeza con la otra mano, antes de introducir en mi boca una lengua enfurecida y avariciosa que traicionó en un instante cualquier ilusión de serenidad. Sólo entonces dio un paso hacia delante, empujándome con él al interior de la habitación, y tras cerrar la puerta de un taconazo, siguió avanzando ciego, a trompicones, las manos firmes contra mis muslos, apretando mi vientre contra el suyo, dejándome sentir el relieve de su polla como una generosa advertencia, mientras me llevaba con él, casi en volandas, para apoyarme en la pared del fondo y desplomarse al fin, aturdido y confuso como un niño pequeño, sobre la insoportable tensión de mi piel, que recibió su peso como un regalo.

2 se abrieron.

Gatina dijo...

Alguien me dijo alguna vez que siempre encuentro la mejor forma de decir las cosas para que no ofendan. Y es que hay maneras y maneras de decir las cosas. Almudena Grandes tiene ese don. Que bonita forma de describir esa situación, tanto, que apetece vivirla...

NINANINA dijo...

beautiful sensual pictures... wish I could understand the written language! NINA