08 febrero 2007

"La rosa de los vientos" (Gonzalo Torrente Ballester).



No me respondas que ya no me entiendes:
Confuso, en el amor, es como claro,
Y las lenguas de amor no se adivinan.

¿Por qué no hablar de amores, sin embargo?
Las historias de amor son infinitas,
Felices unas, desdichadas otras:
Es lo que dicen los que nos las cuentan,
Como si las hubieran presenciado.
Nadie sabe qué dicen los amantes
Cuando se miran silenciosamente:
Nadie sabe qué hacen, o si hicieron
Algo más que llamarse por sus nombres.
¿Para qué quieren más, si eso les basta?
El amor es, por dentro, misterioso.

Esas manos de amantes, que resbalan
Por la pared de piedra, al alejarse,
Y empiezan a esperar desde ahora mismo;
Esas manos crispadas, que retienen
Cada una la huella de la otra,
Son silencio de amor, son esperanza.

Pero, el resto... ¿quién sabe qué es el resto?

5 se abrieron.

Palabrasalbapor dijo...

El resto... el resto lo lleva cada uno dentro.

Muchos besos.

Anónimo dijo...

Solo ellos los amantes lo saben.

Anónimo dijo...

Entre amantes es precioso el lenguaje no verbal... Ellos se hacen entender...

El jardín está muy bonito, Zârck

Sebastián Liera dijo...

Ahh... esta vez guardo mi violín (prefiero no romperlo) y me callo, guardo un silencio muy otro, para comenzar a "hablar". Lo dicho.

Anónimo dijo...

A veces, te superas ;-)