
Le ofreció el cigarrillo –era tan pulcro que también se había preocupado de traer un cenicero- pero no se quedó sentado junto a ella, se atravesó sobre la cama, le separó un poco más las piernas acariciando sus tobillos y los dedos de sus pies, le besó las rodillas y el interior suave de los muslos y fue subiendo despacio, dejándole en la piel un rastro de saliva, le apartó el vello, cuidadosamente, con determinación y lentitud, y entonces empezó a besarla exactamente igual que si besara su boca, hundiéndole la lengua, moviéndola en ondulaciones circulares, arriba y abajo, respiraba por la nariz, retrocedía para recobrar el aliento o quitarse un pelo de los labios y la miraba sonriendo, con la cara entusiasta y mojada, la veía fumar entornando los ojos, la horadaba, la olía, su carne rosa se dilataba y contraía como un corazón, cerró los ojos y respiró ella también con la boca abierta y el cigarrillo se le desprendió de los dedos, y mientras las manos de él subían para cerrarse alrededor de sus pechos las suyas descendieron y le acariciaron el desorden del pelo, la frente, las aletas trémulas de la nariz, buscaron su lengua y las comisuras de la boca y casi no podían distinguirlas del vientre y del vello empapado en el que se sumergían a un ritmo cada vez más sofocado y veloz, se abrió ella misma más aún, hasta sentir dolor en las junturas de los huesos, más allá del ofrecimiento y la vergüenza, sin saber a quién de los dos pertenecían los labios que estaba acariciando, la respiración y las palabras que escuchaba, la gradual ebriedad que los arrebataba y los hacía aplastarse el uno contra el otro como para no perder un asidero en el delirio, los sudores y secreciones y olores que envolvían y lubricaban sus miembros igualándolos en un desfallecimiento fervoroso y común.

7 se abrieron.
Hasta a mí se me ha caido el cigarrillo al leerlo. Me gusta, hoy hay mucha humedad por tu jardín...
Besos desde el agua.
Preciosos y sensuales fragmentos. Pero no sólo este, sino todos los que tienes. Un placer para los sentidos descubrirte, en serio. Es difícil elegir un fragmento que diga y transmita tanto. Y tú lo has conseguido. Mis felicitaciones. Volveré en breve. Abrazos y cariños!!!
lo leí fumando un tabaco de vainilla...
hermoso post
dos besos!
...y entonces empezó a besarla exactamente igual que si besara su boca...
¿Se puede hacer de otra manera?
Un saludo desde el agua
La noche vuelve secreta
a tantear mi cuerpo,
me penetra lenta y suave
me abro
como una flor nocturna.
I like very much Antonio Munoz Molina.
I was red him "Carlota Fainberg" and this book was for me impressive.
Now I want to red
"En ausencia de Blanca".
Acabo de encontrar una mejor razón para leer el libro...
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