01 diciembre 2006

Rapándoselo estaba cierta hermosa (Atribuido a Quevedo).

Se acaba noviembre y finaliza el mes/aniversario del Jardín, por lo tanto esta es la última hoja caída que traigo hasta el presente. A partir de ahora se queda cada una en su lugar, así que para leerlas tendréis que pasear más detenidamente.



Rapándoselo estaba cierta hermosa,
hasta el ombligo toda arremangada,
las piernas muy abiertas, y asentada
en una silla ancha y espaciosa.

Mirándoselo estaba muy gozosa,
después que ya quedó muy bien rapada,
y estándose burlando, descuidada,
metióse el dedo dentro de la cosa.

Y como menease las caderas,
al usado señuelo respondiendo,
un cierto saborcillo le dio luego.

Mas como conoció no ser de veras,
dijo: “¡Cuitada yo! ¿Qué estoy haciendo?
Que no es ésta la leña deste fuego”.

2 se abrieron.

Anónimo dijo...

Leyendo alucinados estas frases
que a Quevedo atribuyes en tu texto
esperamos nuestras letras casen
con tan ilustres y preciados versos.

El esfuerzo de intentar emular a nuestro cojo amigo, no nos permite hacer más cuartetos pero sí agradecerte la frescura de tu blog y tus visitas.

Un saludo

Anónimo dijo...

Quién sino Quevedo podría ser el autor?
Magnífico soneto, como siempre.
Magnífico, cada vez más, tu jardín.