
Cuando fui dado de alta y puesto en libertad, salvado de la muerte y de la justicia, la ropa, arrugada y manchada de pintura, colgaba de mí como de un clavo.
¿Qué hacer? En verdad, no era mucho lo que podía hacer; a lo sumo, morir; pero no es tan fácil morir. No podía pensar en trabajar -me habría caído de la escalera- y menos podía pensar en robar -el pulmón herido me impedía respirar profundamente. Tampoco era fácil vivir.
En ese estado y con esas expectativas, salí a la calle.
-Está en libertad.
Sol y viento, mar y cielo.
-Está en libertad.
Sol y viento, mar y cielo.

3 se abrieron.
http://www.fotografia.net/foto_galerias/fotografias_exito.php?foto=3181&exito=mas#f3181
Morir no es fácil, no. Pero vivir tampoco lo es.
Habrá que ir aprendiendo día a día.
Un beso Zârck
bienvenido...
besos de sol
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