
-Y ahora -dijo el Grifo, dirigiéndose a Alicia-, cuéntanos tú alguna de tus aventuras.
-Puedo contarles mis aventuras... a partir de esta mañana -dijo Alicia con cierta timidez-. Pero no serviría de nada retroceder hasta ayer, porque ayer yo era otra persona.
09 noviembre 2006
Capítulo X: El baile de la langosta, de "Alicia en el País de las Maravillas" (Lewis Carroll).
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2 se abrieron.
Alicia pensó que todo esto era muy absurdo, pero los demás parecían tomarlo tan en serio
que no se atrevió a reír, y, como tampoco se le ocurría nada que decir, se limitó a hacer una
reverencia, y a coger el dedal, con el aire más solemne que pudo.
Había llegado el momento de comerse los confites, lo que provocó bastante ruido y
confusión, pues los pájaros grandes se quejaban de que sabían a poco, y los pájaros
pequeños se atragantaban y había que darles palmaditas en la espalda. Sin embargo, por fin
terminaron con los confites, y de nuevo se sentaron en círculo, y pidieron al Ratón que les
contara otra historia.
Este libro ya me lo leí yo por pura curiosidad, siempre me hizo gracua la película de disney.Cuando lo leí me encantó, esta lleno de dialógos encerrados y con mensaje, es un libro que recomiendo :)
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