31 octubre 2006

Halloween.






No soy amigo de las tradiciones importadas por meras razones mercantilistas, pero... ¿quien puede resistirse a unas buenas calabazas?

Alguien se ha abierto.

Anónimo dijo...

Preciosas desde luego... Te voy a enlazar porque si no pasan los días y empiezo a leer y me gustaría comentar en todo lo que leo, pero siempre voy con el tiempo contado... Me gusta lo que veo en este jardín...
No te doy calabazas sino besos...