27 junio 2006

Fragmento de "Ciberiada: Fábulas para una Era Cibernética" (Stanislaw Lem).


Los poetas organizaron inmediatamente varias reuniones de protesta, postulando el cierre y sellado de la máquina, pero, fuera de ellos, nadie se preocupo por los luctuosos incidentes. Bien al contrario, las redacciones de periódicos estaban muy satisfechas, puesto que el Electrobardo, escribiendo bajo miles de seudónimos, siempre tenía listo un poema de dimensión indicada para cada ocasión; su poesía circunstancial tenía tal calidad que los ciudadanos agotaban en unos momentos tirajes enteros: en las calles se veían rostros de expresión embelesada y soñadoras sonrisas, y se oían gentes sollozando calladamente. Todo el mundo conocía los poemas del Electrobardo, el ambiente ciudadano estaba saturado de preciosas rimas, y las naturalezas particularmente sensibles, alcanzadas por una metáfora o una asonancia especialmente lograda, incluso se desmayaban de impresión. El gigante de inspiración estaba preparado para estos trances, produciendo al acto una cantidad correspondiente de sonetos vivificadores.

2 se abrieron.

Anónimo dijo...

Cada una de tus palabras , de cada foto que expones a la vista de todos, es un placer para la imaginación de cualquier mente erótica, como la mia. Leyendote, me entran unas ganas tremendas de conocerte, más, de que me toques.

Anónimo dijo...

El anterior comentario es mio.
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