
Esto es una aportación de Mar, y como es obvio por su contenido, no podía desperdiciarla.
Rapándoselo estaba cierta hermosa,
hasta el ombligo toda arremangada,
las piernas muy abiertas, y asentada
en una silla ancha y espaciosa.
Mirándoselo estaba muy gozosa,
después que ya quedó muy bien rapada,
y estándose burlando, descuidada,
metióse el dedo dentro de la cosa.
Y como menease las caderas,
al usado señuelo respondiendo,
un cierto saborcillo le dio luego.
Mas como conoció no ser de veras,
dijo: «¡Cuitada yo! ¿Qué estoy haciendo?
Que no es ésta la leña deste fuego.

Alguien se ha abierto.
Noto como despierta, se humedece, se abre...
Las manos se deslizan por mi vientre, recorriendolo, tratando de avanzar, para hacerse hueco.
Separo mis muslos, abro bien las piernas, y comienzo a acariciarme, a acariciarlo. Me estremezco.
Cierro mis ojos y me dejo llevar, solo quiero sentir placer, quiero que me posea esa furia, ese sentimiento de deseo.
Notar como poco a poco algo me empuja, me embiste una y otra vez, cada penetración más fuerte, mas salvaje, y quiero más...
Mis caderas se mueven al compás con cada embestida, sin parar, una y otra vez, necesito más, quiero culminar, y siento que se acerca el momento, ya viene, ya esta aqui...YA LLEGÓ.
Publicar un comentario