06 diciembre 2005

Seguridad.


En la seguridad de tu casa y de tu interior das rienda suelta a tu imaginación. Lees, te gustan unas historias más que otras, pero tú ya no les prestas atención. Las lees pero no son tuyas. Las letras se terminan, pero tu interior tiene su propio guión.

LA INTIMIDAD.
Los relatos terminan pero no así el fuego en tus manos. En tu interior nacen recuerdos olvidados, apartados, perdidos... lo que nace en tu interior se apodera de tu ser, lo sientes, sientes como sube hacia ti… entregas tus manos, te dejas ir, te acaricias. Ahora nada te puede detener.

ESTOY AHÍ.
Te estoy mirando, miro tu pelo, miro tus manos, estoy robando tu intimidad. Tu sexo ya manda en ti, en tu refugio buscas tu placer y tu fuego. Deseas volar y notas ese estremecimiento sublime entre tus piernas…

MÍRAME.
Estoy escondido entre las palabras, te estoy deseando con cada frase. Miro como te posees, tienes en tus manos tu vida, todo lo demás desparece, nada más importa. Lo haces a tu gusto, rápido, lento, suave, con tus dedos, con tus manos, con tus juguetes ocultos, y mientras estoy aquí.

Disfruta de ti.

Comienza el principio del fin.


2 se abrieron.

Anónimo dijo...

Me acaricio, y mientras te leo, pienso que eres tu quien está aqui, quien me hace gozar.
Siento como tus manos recorren mi cuerpo, siento tus besos, noto como se acelera mi corazón...
No puedo parar de gemir, y tampoco quiero hacerlo, deseo tenerte dentro, entregarme, y volverme loca de placer.
Me gustaría darte todo eso y más, pero a veces, no soy capaz.
Perdóname.

Anónimo dijo...

De fantasmas y sombras que vienen en el semisueño a sentarse al pie de nuestra cama, mientras en la seguridad de la noche o la tarde...
descubrimos nuestro tesoro, y las letras de un solo nombre tiemblan, también como la luna en el agua.

Saludos jardinero,
deberías colgar letras tuyas de vez en vez...hablar con tus palabras...dejarnos disfrutarte