
Entre tus piernas hay un pozo de agua dormida, bahía donde el mar de noche se aquieta, negro caballo de espuma, cueva al pie de la montaña que esconde un tesoro boca del horno donde se hacen las hostias, sonrientes labios entreabiertos y atroces, nupcias de la luz y la sombra, de lo visible y lo invisible (allí espera la carne su resurrección y el día de la vida perdurable).
Octavio Paz.
MI VIDA ESTÁ AQUÍ, Y SIN EMBARGO NUESTROS CAMINOS SE HAN UNIDO.
…Así permanecimos unos minutos, abrazados, ensamblados casi, exhaustos, sudorosos, felices y a la vez tristes, tristes porque la despedida estaba próxima, alargamos ésta con caricias y besos, con mimos y juegos adolescentes.
No me acompañes a la puerta, no quiero despedidas, no quiero oír ningún adiós, te llamaré mañana mi vida. Me dijo con sus ojos empapados de lágrimas.
Así la vi alejarse por el jardín, mientras algo rodaba por mi mejilla, una lágrima, una lágrima de tristeza, de alegría, de pasión, de amor, una lágrima… de ella…

Ábrete.
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