30 marzo 2012

"Debo volver a casa, ya es muy tarde..." de "Cárcel de amor" (Amalia Bautista).


Debo volver a casa, ya es muy tarde,
pero dices “espera, quiero verte
las rodillas con esas medias negras”.
Te muestro las rodillas. Me despido
por enésima vez. No quiero irme
ni tú tampoco quieres que me marche.
Me has enseñado fotos divertidas,
los países más raros en el atlas,
tu ajedrez, tus estampas de la Virgen,
tus lápices y alguno de tus versos.
Me has hablado de todo lo que odias
y de unas pocas cosas que te gustan.
Los dos por un momento hemos pensado
que estaban agotados los recursos,
pero mis piernas son definitivas,
y te hacen maquinar en un instante
una historia de amor nocturna y loca.
Volveré a casa ya de madrugada;
encontraré en la calle algún borracho,
un gato revolviéndo las basuras,
los perros encelados que no duermen,
y hasta puede que el coche no me arranque.

21 marzo 2012

"La desquerida" (Sofía Jesús Serra Giráldez).

Hoy es el El Día Mundial de la Poesía, y para conmemorarlo me he permitido robarle a mi amiga Sofía una de las suyas. Sin permiso ni nada.


¿Y para qué sirvió que te acupuntaras?
Los vacíos como las cañas huecas
y el orificio expeliendo
música desde tus yemas
a mis labios de tierra
abierta de tu boca.
Ya hablaremos de amor
cuando las rosas sanen.
Mientras, me abordaré
enojada tras el leve tarareo
de tu yugular esperando
que asome sola
la sonrisa del tiempo
porvenir
más rosa y lirio:


extirpar el candado de este pecho,
que estrellaras tus ojos sobre mi aorta.


Yo no fui mujer ni cadera
ni tálamo maldito que en tu vida
infringes. Yo no fui timón levante
ni simún o mistral ni solanera,
ni siquiera un hueco o viento
frío o caliente que en tus manos albergara
a esa estrella escapista que hace huída
doliente mientras mis uñas emponzoñan
manjar preso de injusticia: hígado
para los buitres fui esparciendo
acre y húmedo alimento de roca
que no fui promesa ni en cadenas confluí
con el río que ya no fluye ni yerba
oscilante siquiera en el margen
del dolor de la oscura y negra fiera
que duerme en la rama de la acacia
como si bello canto nocturno
trinaran sus encendidos iris.
Yo no fui ni selva monte o
bosque de tundra sólo solitario,
ni fui ni sigo siendo sólo loba
o madre ni sólo risa.
Yo no fui mar ni cima
ni siquiera fuego o agua
sin comer desaparece
infligida por la noche
que no se bebe.
Y no fui ni olmo
ni siquiera sauce
que llora fui
si acaso flema
ni siquiera
yo
poeta.

16 marzo 2012

"Dream a little dream of me" (Amalia Bautista).


Invítame a tu sueño,
déjame compartir esa película
donde el tiempo es deforme y el deseo se cumple.
Sueña un poco conmigo y te prometo
ser la mujer perfecta
para ti, mientras vivas con los ojos cerrados.
Te besaré con labios de cereza,
mezclaré sabiamente la pasión con ternura
y cuando llegue el alba me iré sin hacer ruido.

09 marzo 2012

"Del otro lado del mar" (Vicente Quirarte).


Del otro lado del mar ella despierta.
Alrededor de su cintura
el sudor le ha forjado
una cadena de oro por ella no advertida.
(Joya nacidas de su cuerpo,
humilde humor de Dios).

Se incorpora de golpe.
El jardín, el ladrido, otros deberes
la ponen brutalmente sobre el mundo.

Del otro lado del mar
él mira el mediodía
a través de otra ventana y otro cielo.
En su mano adivina el cinturón de oro
que el sudor ha forjado
alrededor de la cintura de ella.
Y a lo largo del día le dolerá con todo.

Del otro lado del mar ella enciende la estufa.
Mientras espera que el café conceda
su caricia diaria, irrepetible,
se le cruzan los siempre con los nunca,
las palabras ya dichas y agotadas
con aquellas que esperan nuevos moldes.

Del otro lado del mar
él defiende el castillo donde poco a poco
ha aprendido a estar solo,
a saberse su dueño y su vasallo.

Del otro lado del mar,
a través de su ventana ella descubre
el aletear de un pájaro
que en lengua policroma anuncia
la inminencia del verano.

Del otro lado del mar él mira dos palomas
que en nombre del cortejo
no miran las migajas. Siempre el todo.
Ese todo instantáneo donde la vida

Y en ese instante
surge la risa fugaz del ángel Lindbergh
y el océano se borra.
Él y ella han dejado de existir:
Nosotros mira a través de la ventana.

02 marzo 2012

Fragmento de "Discursos sobre la felicidad" (Julien Offray de La Mettrie).


Bebe, come, duerme, ronca, sueña; y si alguna vez piensas, que sea entre vino y vino, y siempre en el placer del momento presente, o en el deseo preparado para el momento siguiente. Pero si, no contento con descollar en el gran arte de la voluptuosidad, la crápula y el desenfreno no son suficientemente intensos para ti, la obscenidad y la infamia están ahí para tu participación gloriosa; revuélcate como los cerdos y serás feliz a su manera. Por lo demás, no te estoy diciendo nada que no te aconsejes a ti mismo y que no hagas efectivamente, pero en modo de inspirarte horror, no sé si me entiendes. Perdería mi tiempo y mi esfuerzo si dijese otra cosa: hablarle de temperancia a un libertino es como hablarle de humanidad a un tirano.