31 julio 2007

Estío.


Por motivos diferentes (que no vienen al caso, pero que son de fácil deducción para el hábil paseante dado el título de esta entrada) el Jardín permanecerá inerte hasta septiembre, pero podéis seguir disfrutando de él con sus hojas caídas y sus estaciones pasadas...

(Vale si, este es el mismo rollo que solté justo hace un año. Y si, la foto es la misma también, pero es que no me apetecía ponerme a pensar justo el día que me voy de vacaciones).

30 julio 2007

"Loca" (Jaime Gil de Biedma).


La noche, que es siempre ambigua,
te enfurece, color
de ginebra mala, son
tus ojos unas bichas.

Yo sé que vas a romper
en insultos y en lágrimas
histéricas. En la cama,
luego, te calmaré

con besos que me da pena
dártelos. Y al dormir
te apretarás contra mí
como una perra enferma.

27 julio 2007

"Un momento estoy solo..." (Tomás Segovia).


Un momento estoy solo: tú allá abajo
te ajetreas en torno de mi cosa,
delicada y voraz, dulce y fogosa,
embebida en tu trémulo trabajo.

Toda fervor y beso y agasajo
toda salivas suaves y jugosa
calentura carnal, abres la rosa
de los vientos de vértigo en que viajo.

Mas la brecha entre el goce y la demencia,
a medida que apuras la cadencia,
intolerablemente me disloca,

y al fin me rompe, y soy ya puro embate,
y un yo sin mí ya tuyo a ciegas late
gestándose la noche de tu boca.

26 julio 2007

"Lluvia de sol" (José Emilio Pacheco).


La muchacha desnuda toma el sol
apenas cubierta
por la presencia de las frondas.

Abre su cuerpo al sol
que en lluvia de fuego
la llena de luz.
Entre sus ojos cerrados
la eternidad se vuelve instante de oro.
La luz nació para que el resplandor de este cuerpo

le diera vida.
Un día más
sobrevive la tierra gracias a ella
que sin saberlo
es el sol
entre el rumor de las frondas.

25 julio 2007

"Tu cuerpo es resbaladizo" (Ilhan Berk).


Tu cuerpo es resbaladizo amor mío
es como hierbas alargadas, alocadas.
De noche toqué tu carne desnuda
mi lengua deambulé por todas tus partes.
De este modo iba y venía por el nudo de tu boca
me incliné después en la hondura de tu vello
tu voz de alcohol, tu boca enorme, tus pestañas
en la noche cayeron sin cesar en mis papeles.

24 julio 2007

"Blanco en lo blanco" (Eugenio de Andrade).



Haz una llave, aunque sea pequeña,
entra en la casa.
Consiente en la dulzura, ten piedad de
la materia de los sueños y de las aves.

Invoca el fuego, la claridad, la música
de los flancos.
No digas piedra, di ventana.
No seas como la sombra.

Di hombre, di niño, di estrella.
Repite las sílabas
donde la luz es feliz y se demora,
vuelve a decir: hombre, mujer, niño.

Donde la belleza es más nueva.

23 julio 2007

"Encuentros" de "Pasajeros del viento" (María Clara González).


Si la vida
nos regala otro encuentro
te dejaré ser tú
seré
sencillamente yo.

Escucharé
la melodía
de tu música
y la mía
cuando se unan.

20 julio 2007

"Borderline" (Michael Gray).

El jardinero se va a disfrutar del fin de semana con estas jóvenes paseantes. Aprovecharemos para mostrarles las virtudes del Jardín y los misterios de la polinización...

19 julio 2007

Fragmento de "Mercier and Camier" (Samuel Beckett).



-Si no tenemos nada que decir, dijo Camier, no digamos nada.
-Tenemos cosas que decir, dijo Mercier.
-Entonces, ¿por qué no podemos decirlas?, dijo Camier.
-No podemos, dijo Mercier.
-Entonces callemos, dijo Camier.
-Pero ya lo intentamos, dijo Mercier.

18 julio 2007

"Intimidad" (Orietta Lozano).



La noche vuelve secreta
a tantear mi cuerpo,
me penetra lenta y suave.
Me abro,
como una flor nocturna.

17 julio 2007

"Mecánica de los cuerpos" (Pedro Shimose).


Acaricio tus formas
suaves como dunas que no hay.


Beso tus pezones
enhiestos y rosados
como un amanecer.


Tu cuerpo, emblema crepitante;
mi alma tiembla
al puro estado de belleza.


Tus ojos.
Reposa en ti el impulso
de una corriente azul.
Desciende a mi tu voz.


La armonía conquista los espacios del tiempo inasequible.

16 julio 2007

"Lo que hay es lo que ves" de "Bajo el signo de Caín" (Miguel Bosé, 1.993).



No hay misterio si habla el corazón
con los ojos cuéntame
voy de caso aparte, ya lo sé
y no cambiaré
sabes bien que no lo haré...


13 julio 2007

"Me parece que vivo..." (Oliverio Girondo).



Me parece que vivo
que estoy entre los ruidos
que miro las paredes,
que estas manos son mías,
pero quizás me engañe
y paredes y manos
sólo sean recuerdos
de una vida pasada.
He dicho "me parece"
yo no aseguro nada.

12 julio 2007

"Se han sumergido..." (Safo de Lesbos).



Se han sumergido la luna y las Pléyades.
Medianoche.
Pasan las horas, y yo duermo sola.

11 julio 2007

"Desnudez" (Francisco Hernández).


Hojas de acanto te cubren.
Tu desnudez es lo contrario de una flor cerrada.
De entre tus dientes brota una letra emanación de yedra.
De la última semilla que pronuncias.
Nace en silencio un roble de cien años.
Sólo donde pisas vuelve a crecer la hierba.
Solo, donde respiras, vuelve a soplar el aire.
Hojas de acanto te cubren.
Ojos de canto te descubren.

10 julio 2007

"Me levanto del agua de la noche..." (Renata Durán).


Me levanto del agua de la noche
deseosa de ti.
Despedazada.

09 julio 2007

"Por allí, hondo, una humedad ardiente..." (Rafael Alberti).


Por allí, hondo, una humedad ardiente;
blando, un calor oscuro el que allí hervía;
sofocado anhelar el que se hundía,
doblándose y muriendo largamente.

Labios en labios que no ataca diente;
Lengua en garganta que se corta, umbría;
Áspero alrededor, fiera porfía
Por morder lo imposible de la fuente.

Fiera porfía, ya que ni a la hembra
Más hembra ni al varón más varón dieron
Otra cumbre que ser sembrado y siembra.

Pues lo demás, ¡oh cuerpos desvelados!,
Son fulgores que al alba se perdieron
En un súbito arder, desesperados.

06 julio 2007

"He pasado toda la noche sin dormir" (Fernando Pessoa).


He pasado toda la noche sin dormir, viendo,
sin espacio tu figura.
Y viéndola siempre de maneras diferentes
de como ella me parece.

Hago pensamientos con el recuerdo de lo que
es ella cuando me habla,
y en cada pensamiento cambia ella de acuerdo
con su semejanza.

Amar es pensar.
Y yo casi me olvido de sentir sólo pensando en ella.
No sé bien lo que quiero, incluso de ella, y no
pienso más que en ella.

Tengo una gran distracción animada.
Cuando deseo encontrarla
casi prefiero no encontrarla,
Para no tener que dejarla luego.

No sé bien lo que quiero, ni quiero saber lo que
quiero. Quiero tan solo
Pensar en ella.
Nada le pido a nadie, ni a ella, sino pensar.

05 julio 2007

“Los amantes del cine van a amar esto”.

La semana pasada la Comisión Europea lanzó su propio canal en YouTube, un espacio que según el citado organismo “nace con la idea de acercar las instituciones a los ciudadanos europeos”. Y para estrenarse no han tenido mejor idea que crear un video llamado “Los amantes del cine van a amar esto”.
Si de lo que se trata con semejante video es fomentar el cine europeo, yo voto por que nos quedemos todos en casa promoviendo el goce de los cuerpos en vez de sentarnos en una sala de cine, a las que por cierto en estas fechas hay que ir más abrigado que en pleno invierno. Además, si de ese deleite corporal tenemos consecuencias, el Gobierno español nos da ahora 2.500 €uros por cada una de ellas.

Moraleja: Paseen ustedes por el Jardín, denle gusto a todos los sentidos y sigan descargandose las películas de internet mientras relajan sus cuerpos en soledad o en compañía (se recomienda en compañía).

Digresión: Si el Gobierno nos da 2.500 €uros por cada niño y pongamos que de media un niño pesa al nacer 3 kilogramos, el kilo de carne de niño está a 833,33 €uros. Ni el solomillo de ternera de Kobe vamos.


04 julio 2007

"Ninfomanía" (Rosario Castellanos).


Te tuve entre mis manos:
la humanidad entera en una nuez.

¡Qué cáscara tan dura y tan rugosa!

Y, adentro, el simulacro
de los dos hemisferios cerebrales
que, obviamente, no aspiran a operar
sino a ser devorados, alabados
por ese sabor neutro, tan insatisfactorio
que exige, al infinito,
una vez y otra y otra, que se vuelva a probar.

03 julio 2007

"El origen del mundo", de "Metales pesados" (Carlos Marzal).


No se trata tan sólo de una herida
que supura deseo y que sosiega
a aquellos que la lamen reverentes,
o a los estremecidos que la tocan
sin estremecimiento religioso,
como una prospección de su costumbre,
como una cotidiana tarea conyugal:
o a los que se derrumban, consumidos,
en su concavidad incandescente,
después de haber saciado el hambre de la bestia,
que exige su ración de carne cruda.

No consiste tan sólo en ese triángulo
de pincelada negra entre los muslos,
contra un fondo de tibia blancura que se ofrece.
No es tan fácil tratar de reducirlo
al único argumento que se esconde
detrás de los trabajos amorosos
y de las efusiones de la literatura.

El cuerpo no supone un artefacto
de simple ingeniería corporal;
también es la tarea del espíritu
que se despliega sabio sobre el tiempo.
El arca que contiene, memoriosa,
la alquimia milenaria de la especie.

Así que los esclavos del deseo,
aunque no lo sospechen, cuando lamen
la herida más antigua, cuando palpan
la rosa cicatriz de brillo acuático,
o cuando se disuelven dentro de la hendidura,
vuelven a pronunciar un sortilegio,
un conjuro ancestral.

Nos dirigimos
sonámbulos con rumbo hacia la noche,
viajamos otra vez a la semilla,
para observar radiantes cómo crece
la flor de carne abierta.

La pretérita flor.

Húmeda flor atávica.
El origen del mundo.

02 julio 2007

“Morboso” (Luis Antonio de Villena).

El jardinero se fue a ver a Miguel Bosé el jueves pasado. Para que se me entienda, no es que hubiera quedado con el, había otras 6.000 personas a su alrededor. Como todavía sigo marcado por la impresión y dada la debilidad que los paseantes saben que tengo por semejante personaje intuyo que durante un tiempo las entradas irán acompañadas por su música. ¿Qué por cuanto tiempo? Pues no lo se, el jardinero, ya sabéis, es imprevisible...


Los ojos eran extremadamente hermosos.
Los labios de una carne muy dulce.
No era, en fin, tan joven como su belleza.
Gemía, se turbaba, descendía a los sótanos
más húmedos del cuerpo,
usaba su saliva como miel,
simulaba trances de pequeña muerte,
indudablemente efímeros y ciertos. ..
Algo en él era terriblemente delicado,
algo semejaba un perfume muy oscuro
de jazmines enfermos.
Era la suavidad de un lecho de agua,
la escurridiza obsesión de las ojeras,
la blanca piel, suntuosamente condenada.
La sexualidad más sórdida se le volvía azul.
Era el fin del mundo en filo de primavera.
Sabes que no era amor, ni amistad;
sólo un placer que se mira en espejos de noche.
Únicamente esperaba deshacer tu sensualidad en sus muslos.
Cada amanecer deseaba el horror del amor romántico.
Como húmeda flora,
putrefacción, y hermosura.
Luz lunar en un valle de caricias.
Era la belleza extremadamente turbia.
Su sexo descansaba, magnífico, como un león satisfecho...