27 abril 2007

"Carta II" (Idea Vilariño).



Estás lejos y al sur
allí no son las cuatro.
Recostado en tu silla
apoyado en la mesa del café
de tu cuarto
tirado en una cama
la tuya o la de alguien
que quisiera borrar
-estoy pensando en ti no en quienes buscan
a tu lado lo mismo que yo quiero-.

Estoy pensando en ti ya hace una hora
tal vez media
no sé.
Cuando la luz se acabe
sabré que son las nueve
estiraré la colcha
me pondré el traje negro
y me pasaré el peine.
Iré a cenar
es claro.

Pero en algún momento
me volveré a este cuarto
me tiraré en la cama
y entonces tu recuerdo
qué digo
mi deseo de verte
que me mires
tu presencia de hombre que me falta en la vida
se pondrán
como ahora te pones en la tarde
que ya es la noche
a ser
la sola única cosa
que me importa en el mundo.

26 abril 2007

"Gernika".


Hoy se conmemora el 70º aniversario del bombardeo de la localidad de Gernika por los aviones alemanes de la Legión Cóndor y los italianos de la Aviazione Legionaria, ambas al servicio de Franco.
Gernika es hoy la ciudad mundial de la paz.


Fragmento de "Destrucción" (Josephine Hart).


Apoyándome contra una pared busqué con la mirada alguna calleja en la que poder ocultarme para abrazarla. Sentía la imperiosa necesidad de abrazarla.

A las nueve y media atisbé su cabeza por entre los risueños rostros de un grupo familiar. Bajó de la acera, los adelantó y corrió en dirección mía. Arrastrándola hacia la calleja, la empujé contra la pared. Me dejé caer sobre ella. Con los brazos extendidos y las piernas abiertas para poder abarcar todo su cuerpo. Mi boca y rostro mordían y arañaban sus labios, su piel, sus pestañas. Le lamía la frente. Dejé caer una mano y, sujetándola por el cabello, dije con voz entrecortada:

-Necesito tenerte.

Se subió la falda y comprobé que debajo no llevaba nada; un instante después la había penetrado.

-Lo sé, lo sé, susurró.


24 abril 2007

Fragmentos de "El cielo protector" (Paul Bowles).

El día 23 de este mes se entregó a Antonio Gamoneda el Premio Cervantes 2.006. Dado que fue festivo en los lares donde mora el jardinero, aprovecho la entrada de hoy para dejar estos dos ejemplos ya traídos anteriormente de su obra.




Creo que los dos tenemos miedo de lo mismo. Y por una misma razón. Nunca hemos conseguido, ninguno de los dos, entrar en la vida. Estamos colgando del lado de afuera, por mucho que hagamos, convencidos de que nos vamos a caer en el próximo tumbo.

***

Estaba en algún lugar; para regresar de la nada había atravesado vastas regiones. En el centro de su conciencia había la certidumbre de una infinita tristeza, pero esa tristeza lo reconfortaba porque era lo único que le resultaba familiar.

20 abril 2007

Fragmento de "El túnel" (Ernesto Sábato).



Yo no decía nada. Hermosos sentimientos y sombrías ideas daban vueltas en mi cabeza, mientras oía su voz, su maravillosa voz. Fui cayendo en una especie de encantamiento. La caída del sol iba encendiendo una fundición gigantesca entre las nubes del poniente. Sentí que ese momento mágico no se volvería a repetir nunca.

-Nunca más, nunca más- pensé, mientras empecé a experimentar el vértigo del acantilado y a pensar qué fácil sería arrastrarla al abismo, conmigo.

19 abril 2007

"La mujer estaba desnuda" (José Ángel Valente).


La mujer estaba desnuda.

Llegó un hombre,
descendió a su sexo.
Desde allí la llamaba
a voces cóncavas,
a empozados lamentos.
Pero ella
no podía bajar
y asomada a los bordes sollozaba.

Después, la voz, más tenue
cada día,
ya se iba perdiendo en remotos vellones.

La mujer sollozaba.

Tendió grandes pañuelos
en las lámparas rotas.

Vino la noche.

Y la mujer abrió de par en par
sus inexhaustas puertas.

18 abril 2007

Fragmento de "Sobre héroes y tumbas" (Ernesto Sábato).



Martín la miró: estaba de espaldas, respirando ansiosamente por su boca entreabierta, su gran boca desdeñosa y sensual. Su pelo largo y lacio, renegrido, desparramado sobre la almohada, destacaba su rostro anguloso, esos rasgos que tenían la misma nitidez, la misma dureza que su espíritu. Temblaba y estaba lleno de ideas confusas, nunca antes sentidas. La luz del velador iluminaba su cuerpo abandonado, sus pechos que se marcaban debajo de su blusa blanca, y aquellas largas y hermosas piernas encogidas que lo tocaban. Acercó una de sus manos a su cuerpo, pero antes de llegar a colocarla sobre él, la retiró asustado. Luego, después de grandes vacilaciones, su mano volvió a acercarse a ella y finalmente se posó sobre uno de sus muslos.

17 abril 2007

"No quisiera que lloviera" (Cristina Peri Rossi).


No quisiera que lloviera
te lo juro
que lloviera en esta ciudad
sin ti
y escuchar los ruidos del agua
al bajar
y pensar que allí donde estás viviendo
sin mí
llueve sobre la misma ciudad
Quizá tengas el cabello mojado
el teléfono a mano
que no usas
para llamarme
para decirme
esta noche te amo
me inundan los recuerdos de ti
discúlpame,
la literatura me mató
pero te le parecías tanto.

16 abril 2007

Fragmento de "Una pasión de Eurípides" (Javier Azpeitia).



Acaricié uno de sus pequeños senos otra vez y ella lanzó un gemido y se acurrucó en mi regazo. Sin duda el brebaje funcionaba. Le di otro pequeño trago mientras su boca se afanaba sobre mi pene creciente, lamiéndolo con ansia lábil y ofreciéndome al tiempo la grupa con un vaivén de serpiente. Separé la cabeza en busca de aire y con el dedo hurgué con levedad el clítoris abultado antes de volver a hundirme para no oír sus gritos, que me llevaban por el camino del Hades. El calor sofocante del interior de su cuerpo me inundó la boca y la nariz uniéndose en cada golpe de respiración al otro calor que me devoraba desde dentro, y alzando la temperatura de mi piel y de la estancia y del mundo.

13 abril 2007

Fragmento de "Adán y Eva" (Jaime Sabines).


Estábamos en el paraíso. En el paraíso no ocurre nunca nada. No nos conocíamos.

-Eva, levántate.

-Tengo amor, sueño, hambre. ¿Amaneció?

-Es de día, pero aún hay estrellas. El sol viene de lejos hacia nosotros y empiezan a galopar los árboles. Escucha.

-Yo quiero morder tu quijada. Ven. Estoy desnuda, macerada, y huelo a ti.

Adán fue hacia ella y la tomó. Y parecía que los dos se habían metido en un río muy ancho, y que jugaban con el agua hasta el cuello, y reían, mientras pequeños peces equivocados les mordían las piernas.

12 abril 2007

"Llévame" (Mario Meléndez)


Llévame hacia el sur
de tus caderas
donde la humedad
envuelve los árboles
que brotan de tu cuerpo.

Llévame a la tierra profunda
que asoma entre tus piernas
a ese pequeño norte de tus senos.

Llévame al desierto frío
que amenaza tu boca
al desterrado oasis de tu ombligo.

Llévame al oeste de aquellos pies
que fueron míos
de aquellas manos que encerraron
el mar y las montañas.

Llévame a otros pueblos
con el primer beso
a la región interminable
de lengua y flores
a ese camino genital
a ese río de ceniza que derramas.

Llévame a todas partes, amor
y a todas partes conduce mis dedos
como si tú fueras la patria
y yo, tu único habitante.

11 abril 2007

Fragmento de "El libro de los abrazos" (Eduardo Galeano).



No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces del dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porque nacer es una alegría que duele. Pequeña Muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña Muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.

10 abril 2007

"Desnuda" (Francisco Hernández).


Desnuda eres como una calle
subes, te abres, serpeas, te angostas,
doblas, sigues mis pasos y desembocas.

09 abril 2007

"Dualidades".

En una frase de una canción de Pereza se escucha decir "haz cosas mientras yo te miro". Dada la influencia que la publicidad televisiva tuvo en mi más tierna infancia, en la que reclamaban que las cosas se consumieran de dos en dos (los donuts, los petit suisses...) cambio esa frase de Pereza por la de "haced cosas mientras yo os miro".

Pues eso.


04 abril 2007

Fragmento de "Te di la vida entera" (Zoé Valdés).



Su lengua arde ahora y sus manos recorren mi espalda, quiero decir, mi osamenta. Reabro los ojos. Él los ha cerrado firmemente, pronuncia dentro de mis labios la frase de la cual he estado pendiente como una araña de su hilo. Erizada, en una cutícula, siento más que oigo, las palabras mágicas:

-Te amo, niña, te amo. –Y me hago batido de mango enamorado.

Nuestros cuerpos ya no son dos imanes rígidos, fundidos en el bravío remolino del temporal. Su cuerpo transita por el mío. El mío deambula por el de él. Somos dos que en semivigilia sentimos ser uno. Lamemos nuestro viejo sudor, y reconocemos nuestros antiguos olores, los perfumes naturales de la piel, sus accidentes. Separados ahora, nos analizamos con detenimiento, estudiamos con desenvoltura los estragos que ha ido tatuando, burilando el tiempo, dejando hondas cicatrices.

03 abril 2007

"El vino entra en la boca" (William Butler Yeats).

A Anaïs, por volver a darle otra vuelta de tuerca al Jardín.


El vino entra en la boca
y el amor entra en los ojos;
esto es todo lo que en verdad conocemos
antes de envejecer y morir.
Así llevo el vaso a mi boca,
y te miro y suspiro.

02 abril 2007

"El sueño y el deseo" (César Fernández Moreno).



El sueño y el deseo desarrollan en mí
una y otra secuencia de su combate inmortal
son jefes absolutos
en una lucha sin matices
cada vez definida en un tajo

ya me tiene el deseo desprovisto de ser
puro movimiento iniciándose
entonces en algún lugar del tiempo
un contingente de sueño me abate

ya el sueño me deshace
me reemplaza por noche
pero el deseo irrumpe en cualquier instante de mi alma
pero tu sexo empieza en cualquier punto de tu cuerpo.